conocido como Melkor Mancin
Son solo dos comics en esta serie. Es decir, capítulo 1 y 2 de la seria conocida con los nombres:
Horny Father in Law
Horny Stepfather
Suegro Tarado
Sogro Tarado (portugués)
El Suegro Caliente
El Suegro Cachondo
El Suegro Arrecho
La trama es que este suegro se tira a su nuera
Traducido al español por gretels

Es de mañana y Philip se prepara para salir al trabajo. Su esposa Nina y él están en la cocina. Su bella esposa viste una bata color rosa que cubre pero brinda a la vista más que esconder su hermoso cuerpo, sus curvas. Se aprecia mucho de su piel en sus bien torneadas piernas y a través del escote que permite la bata. Lleva pantuflas y sus piernas cruzadas brindan una vista apetecible. Ella toma una taza de te.
Suena el teléfono, Philip contesta. Luego de escuchar a la voz al otro lado del teléfono él responde:
- Sí, doctor. Entiendo... voy para allá.
Cuelga y le dice a Nina:
- Mi padre sufrió un paro cardíaco, debe quedarse con nosotros unos días...
Nina responde:
- ¡Qué terrible!, amor. ¿Y está muy mal?
- El doctor dice que necesitaría reposo y muchos cuidados médicos...
Philip continúa:
- Grrr... a mala hora... Mañana tengo que salir de la ciudad.
- No te preocupes, yo cuidaré de él... -responde Nina. Y toma un sorbo de te.
Más tarde llega Philip con su padre a la casa.
- Hola. ¿Cómo estás?, Donald. -saluda Nina
- Hola Nina. Podría estar peor, pero con solo verte me siento mejor.
- Jajaja. Entren... - responde ella.
A decir verdad, animaría a cualquiera ver a esa monumental mujer. Sus senos reltando bajo una blusa de color rosa, las curvas de sus caderas pronunciadas así como lo fuertes que se veían sus piernas. Un pantalón pescador negro. La sugerencia o real revelación del volumen y armonía en la forma de sus nalgas era un regocijo total.

Al siguiente día Philip se despide de Nina:
- Bueno, nos vemos en unos días...
- Ok, amor. Cuídate. Te amo.
Ella lleva una minifalda marrón y una blusa amarilla, del mismo color que su vincha. Sus tacos de plataforma realzan la belleza de sus piernas y colocan su derriere aún más firme.
Ella se dirige con la sopa para Donald:
- Donald, te preparé una sopa.
- Ah. Gracias, Nina... Oh, ¡cómo me duele el cuello!
Él aún no había abierto los ojos.
- Hummm, déjame arreglarte la almoada. - responde, cordialmente, ella.
Ella coge la almohoda por los extremos, a ambos lados de donde reposa la cabeza de Donald. Es inevitable la aproximación de ella hacia Donald, sobre todo su pecho hacia la cara de él. Los ojos de Donald contemplan un panorama estimulante. Donald le dice a Nina:
- Sabes. Hace días no tomo un baño, estoy tan sudado y sucio.
- Bueno. Yo te puedo ayudar en eso, pero el baño está arriba. -responde Nina.
- Creo que estoy muy débil para eso. ¿Será que tú me puedas lavar los brazos y las piernas?, querida.
- Por supuesto que sí, Donald. Vuelvo en seguida...

Donald aprecia a Nina irse, su mirada se dirige a las nalgsa de ella. No son cubiertas completamente por la minifalda y logra divisar que lleva un calzón sexy, pues a la altura de los lados de su estrecha cintura sobresalen delgadas tiras de la tanga blanca. Su cabello largo cae en dirección a su espalda baja y su sensual atributo trasero. Donald saliva y piensa de manera lujuriosa: "Perfecto. Dentro de poco estarás chupándome el pene. Jijiji".
Al rato, regresa Nina:
- Ok, Donald. Tendrás que quitarte esa pijama. Déjame que te ayude.
Ella lleva un lavatorio con agua con jabón y una esponja. Sobre su hombro cuelga una toalla azul.
- Gracias, querida. -responde Donald, con un fingido semblante de aquejado por enfermedad.
Nina desabotona la camisa del pijama de Donald, y descubre su pecho.
Luego de lavar su pecho ella dice:
- Muy bien... por acá ya estás bien limpio. Ahora te lavaremos las piernas.
Mientras pronuncia esto, ella sigue lavando el pecho y al reclinarse sobre él con la parte posterior de su mano uno de sus buenos senos es levantado involuntariamente, de la misma forma la zona de la blusa a la altura del otro seno se apoya y restrega sobre el pecho de Donald.

Nina baja los pantalones a Donald. Encara una erección, se ruboriza y dice:
- Madre mía.
Donald se disculpa:
- Disculpa, querida. Olvidé decirte que no uso calzones y la sensación estaba tan buena que ¿ya ves? -Donald hace referencia a la sensación de ser lavado por Nina y los roces con su cuerpo.
- Creo que mejor vuelvo después. Así te calmas un poco... -Dice Nina, ruborizada y algo asustada.
- No, está bien. Continúa, no es la primera ves -dice Donald, en referencia a los penes que ha podido ver Nina.
- Claro que no, pero... -interrumpe ella- nunca vi una tan grande.
- Entonces, sigue. Solo es una reacción natural de un viejo como yo. -concluye Donald, mientras la erección continúa.
"La verdad es que Philip no se parece a su padre... al menos no en esta parte", piensa Nina.
Nina, reclinada en la parte de enfrente de la cama, procede a lavar las piernas de Donald.
- Oh! ¡Qué agradable!, querida Nina... -expresa Donald

Ella, ahora a un lado de la cama, continúa lavando las piernas de Donald.
- Nina, ¿podrías lavar mis genitales? -le pide Donald
- ¡Qué! -exclama Nina- Lo siento yo no...
- Por favor -Donald interrumpe-, lo haría yo, pero no puedo inclinarme. Vamos, solo un poco, algo rápido.
- Está bien -acepta Nina-, pero solo algo muy rápido. -enfatiza.
Nina se relame al ver el pene erecto de Donald. Empieza ella a lavar el pene de Donald con la esponja alrededor de su miembro. De arriba a abajo repetidas veces.
- AAHHH!!! -Donald, expresa cautelosamente el placer que está sintiendo.
Luego de unos minutos el pene de Donald lanza un chorro de semen que alcanza la cara de Nina. Chorrea semen desde su frente hacia su nariz, entre sus ojos. Sus mejillas y labios también tienen semen.
- Oh noo...!!! -exclama Nina.

- Oh, Nina. Perdón, perdón. Mil disculpas. Desde que Clara murió, nadie ma había tocado allí... -se disculpa Donald- y sentía tan bien...
- Está bien, Donald. Entiendo... -responde Nina- iré a tomar un baño.

Nina se dirige a la ducha, descubre su cuerpo. Sus senos, su cabello, sus nalgas... la visión es hipnótica. Corre el agua sobre su piel.
Donald se dirige desnudo a la ducha:
- ¿Nina...?
- ¡Oh! pero, Donald. ¿qué estás haciendo aquí...?
- Perdóname, querida. Solo quería disculparme de nuevo... Y pensé que acá podrías lavarme mejor. Es que aún continúo sucio.
- Eee... Donald. Pudiste haber esperado que terminara de bañarme -reclama Nina
- Disculpa, querida. No creí que fuera problema. Después de todo ahora somos familia...
- Eee... sí, puede ser -duda Nina, aún sorprendida
- Donald, esto es un poco inadecuado. ¡Yo soy su nuera! -recapacita Nina
- Sí, querida. Entonces dale una lavadita a mis piernas y te dejo en paz. Yo lo haría, pero ya sabes... -dice Donald, contemplando el cuerpo de Nina en la ducha, sus senos grandes, su pubis aseado y con poco vello por una buena depilación.
Ella prefiere no responder, y se apresura en lavar las piernas de Donald. Ella se encuentra algo arrodillada... poco a poco el pene de Donald va tomando rigidez y no tarda en estar muy erecto nuevamente.

Nina se percata de la erección de Donald, y se preocupa, vuelve a asustarse.
- ¡Oh no! Otra vez, Donald -se queja Nina
- ¡Oh! Perdóname, queirda Nina. Es que todo esto me recuerda a mi fallecida esposa Clara, ella acostumbraba hacerme sexo oral en el baño todos los sábados por la tarde... ¡Cómo la extraño! -dice Donald, transmitiendo nostalgia y sufrimento.
- ¡Ah! ¡Cómo extraño sus labios, sus manos, su cuerpo! -complementa Donald
- Bueno, Donald. Yo soy tu nuera y, la verdad, nunca le he hecho sexo oral a Philip... -Dice Nina, aún medio arrodillada, con la cabeza a la altura del pene de Donald.
- Por un momento parecía que era Clara la que estaba a mi lado ¡Cómo la extraño! -caen lágrimas de los ojos de Donald

- Donald, por favor, no llores más. No soporto verte así de triste... Sé bien cuánto la extrañas y cuánta falta te hace Clara... yo... a... -responde Nina en actitud comprensiva con Donald.
El pene de Donald está cerca de la boca de Nina. Él lo acerca poco a ella y ella con un poco de inclinación logra que sus labios hagan contacto con el pene de Donald. Por la facilidad de ese contacto no fue necesaria la voluntad completa de Nina.
- Hunf...!!! -Un muy leve quejido o sonido típico al saborear
Nina saca un poco la lengua y el pene de Donald apunta decididamente a la boca de ella, se encuentra en el interior de la boca de su bella nuera. Ella ha cerrado los ojos, para sentir menos vergüenza, pero esto a amplificado la concentración de sus sensaciones en el sentido del tacto de su lengua.
Ella coge el pene de Donald por el tronco.
- ¡Oh! mi querida Nina. Esto es maravilloso, ¡Qué delicia! -goza Donald, mientras acaricia a Nina por sobre su cabello.
Un chorro de agua continúa y baña la colita de Nina. Las circunstancias son propicias para que se de una buena mamada.
¡Ring! ¡Ring! -suena el timbre del teléfono

- ¡Ah! esto me hace tan feliz, mi querida Nina... -dice Donald
Nina continúa un esmerado sexo oral. Su mano coge y presiona con cariño los testículos de donald. Así ella le provoca una sensación aún más placentera.
- Hola -suena la grabación de voz de la contestadora automática del teléfono- somos Nina y Philip, en este momento no podemos atender tu llamada, deja tu mensaje después del tono... bye.
- ¡AHHH!! continúa el jadeo de Donald.
Saliva resbala y cae de entre los labos de Nina y el pene de Donald.
De pronto ella abre los ojos rápidamente.
- ¡¡¡NOONNMMM!!! GLUP, GLUP -Nina intenta advertir algo, pero la eyaculación de Donald llena su boca y no la deja procunciar palabra alguna
- Hola amor. Soy yo -dice la voz de Philip que está siendo grabada por la contestadora automática- Me imagino que debes estar ocupada, cuidando y atendiendo a papá... Descuida, tú sigue con lo tuyo, luego te llamo. Bye, diviértanse.

Nina escupe algo de semen.
-¡¡¡Donald!!! No era para que te corrieras en mi boca -dice Nina, tapándose la cara por la amargura y vergüenza
- Disculpa, Nina. Me exitó mucho ver como me hacías eso con tu boquita. -se discullpó Donald
- Está bien, tuve un eerrr... lapso de conduta. No se volverá a repetir... -continuó excusándose Donald.
- Será mejor que llame a Phil y le cuente por qué no me cuidarás más. -advierte Donald, mientras Nina se retira fastidiada de la ducha.
- Usted no haría eso. Además, él no le creería.
- Es mi hijo, sé que me creerá. Probemos. -amenaza Donald
Donald coge el teléfono y realiza una llamada a Philip.
- Donald, ¡¡¡No!!! ¿Qué estás pensando? -dice Nina, molesta y asustada.
Ella se cubre con una toalla color rosa que tapa sus senos y hasta por sobre la altura de su vulva.
Donald se ecuentra escuchando por el auricular del teléfono inalámbrico.

Donald de un tirón le retira la toalla del cuerpo de Nina.
- ¡AHH! -grita ella
- Ven conmigo a tu cuarto. quiero follarte en tu propia cama... -le ordena Donald con ánimo lujurioso
- Ponte en cuatro sobre la cama y empina ese culito tuyo -continúa Donald con sus órdenes para complacer sus deseos más libidinosos.
- ¡Oh! Donald, ¿Qué pasa contigo? Nosotros no podemos -reclama Nina
- He deseado follarte desde el primer día que te vi. Y sé que tú también lo estás deseando, así que SUBE!!! -ordena Donald a Nina
Nina obedece resignada. Su bello cuerpo despierta erotismo, en la posición de perrito (doggie style) y dispuesta sobre la cama.

- Donald. Esto no es buena ida, no está bien que tú y yo...
La interrumpe la sensación que provoca forzosamente Donald al lamer el borde externo de su ano. El la sujeta por las caderas.
Con un dedo, Donald explora el borde del ano de Nina.
- gAH! -exclama ella, expresa su susto
Él continúa con su exploración e introduce un dedo dentro del ano de Nina.
- Donald. ¡Espera! -interrumpe Nina- Yo nunca dejé que Philip me tocara allí...
- ¡SILENCIO! -ordena Donald
Donald coloca la cabeza de su pene entre los labios vaginales de Nina y empieza a moverlo, a juguetear con con la vagina de Nina.
- ¡¡¡Oh!!! es muy grande -dice Nina, rendida

- Estoy seguro que podrás resistir mi verga, querida. -dice Donald, mientras presiona más la cabeza de su pene hacia el interior de la vagina de su nuera Nina.
- ¡aiigg! -un ligero quejido de Nina
- ¡¡Aahhh!! ya entró, ¿No es una delicia?, querida Nina -dice Donald
- Nunca habías follado así de rico con Philip, ¿cierto...? -pregunta Donald mientras penetra a la bella Nina
- ¡¡NNGAAAH!! -Nina gime de placer.
A pocos centímetros se encuentra una foto de ella y Philip enmarcada.
¡RING! -El timbre del teléfono vuelve a sonar.
Nina en cuatro recibe las embestidas de la penetración que Donald le da. Ella empiza a sudar, los fluidos en su vagina y provocan sonidos con la fricción de la penetración del coito.

- ¡ANG! -gime la rica Nina
- ¡¡¡No contestes!!! -ordena Donald
Donald toma buen ritmo penetrando a Nina. Acomoda las rodillas de ella detrás a una altura un poco detrás de las de él. Consigue así un buen ángulo de penetración, y un panorama de mucho líbido del delicioso culo de Nina. La penetra y disfruta agarrando bien sus nalgas.
A ella solo le queda obedecer al deseo carnal de Donald.
- ¡¡¡AHHH!!! -gime Nina, e intenta hablar- Pe... mmmm...pero po... oh!... podría ser... podría ser Phil!!!
Con una vista genial de la pentración que le da a Nina, sus tremendas y deliciosas nalgas, su riquísimo anito... Donald responde:
- Tienes razón, no sería bueno que perdieras otra llamada de él. Pódría empezar a sospechar que algo está pasando.

- UH!!! A... Alo...? -contesta el teléfono Nina
- Hola querida. Soy yo -saluda Philip-, solo quería saber ¿cómo va todo con papá?
- Ohh!!! ughh!! bien, siii... ah!! todo es... tá... muy bien...! -responde Nina, disimulando sus gemidos
- UGHHH!!! NO...! -exclama ella, cuando Donald le introduce un dedo en el culo.
- ¿Está todo bien por allá...? -pregunta Philip
- Siii... Ah! Discúlpame querido, me tropecé con la cama... mmm. Yo.. errr... tengo que colgar !!! -apenas logra decir Nina, con todo el placer que está sintiendo al ser cachada por su suegro Donald
- Nina, espera... yo -no logra concluir Philip, Nina cuelga el teléfono
Donald sigue gozando de la conchita de Nina. El logra una inclinación de arriba hacia abajo para embestirla con fuerza.
- ¡¡¡AHH!!! Siii fóllame, fóllame así. ¡Oh! ¡Qué rico! ... aaahh!!! ¡¡¡creo que me voy a venir!!!
- ¡¡¡AAHHH!!! -jadea Donald
El sexo sigue y culmina de una manera excelente. Así Donald se estuvo aprovechando sexualmente de Nina. Se estuvo agasajando con su deseable cuerpo.

Una semana después, durante el desayuno Philip le pregunta a su padre:
- Buenos días, papá. ¿dormiste bien?
- Bueno días, hijo. Dormí muy bien.
Nina no sabía ni que decir, prefería quedarse callada.
- Tu querida esposa -continuó Donald- me mantiene bien ocupado todo el día... No es sino apenas tú te vayas y empezamos a trabajar.
Mientras decía esto Donald recordaba que el día anterior tenía a Nina sin ropa, calatita, peladita... sus prendas en el piso... cogida de la pancita. Ella impulsaba su culo hacia atrás y él la penetraba. Se la degustaba bien. Apenas en puntas de pie ella empinaba todo el culazo para el goce de Donald. Apoyada contra la lavadora para ser bien bombeada en la concha y por el culo. "OH ¡¡¡SIII!!! DAME MÁS... DAME MAAASSS!!!" le pedia más pinga, Nina a Donald.

- Que bueno. Bien, es hora de ir a trabajar. Nina, ¿ustedes qué?... ¿tienen planes para hoy...? -pregunta Philip
Ambos disimulan
- Eerrr... ¡No! Yo solo voy a ocuparme de algunas tareas de la casa... Y aaa... luego cuidaré a tu padre. -responde la engolosinada Nina
- Bien, no dejes que se aporveche de ti ahora que está mejor -advierte en tono de gracia Philip, quien no se entera del sexo caliente que están vivieno su padre con su esposa
Un mueble separa a Philip de Nina y Donald. Donald no resiste y levanta la bata de Nina, para humedecer sus dedos en los juguitos de la conchita de Nina, de esto no se percata Philip porque el mueble oculta los cuerpos de ambos de la cintura para abajo.
- ¡OH! -pronuncia levementa Nina, al sentir los dedos de Donald jugar con sus labios vaginales, con su vulvita y adentrase en su vagina.
Ante esto
- ¿Te sientes bien?, querida -pregunta Philip
- Si, si... Por un segundo sentí un pequeño escalofrío -responde Nina para disimular la morbosa situación.
Los dedos de Donald invaden a su gusto la chuchita de la ahora cachona Nina.
- Bueno... Diviértanse chicos... Me tengo que ir... -se despide Philip
Pocos minutos más tarde,

Nina estaba de rodillas, con el pecho descubierto, la bata a la cintura dejaba ver sus ricas tetas, buenas tetazas, tremendos mangazos. En esa posición succionaba la pinga de su suegro Donald. La boca bien abierta desde el principio, ahora totalmente deshinibida, Nina comía verga. Contorneba su cabeza con su cuello, y desde la cintura, haciendo balance con su culo grandote. Así era arrechante verla mamar. Además de lo bonita de su cara, era increíble tener a una mamasita con el glande y el tronco en su boquita.
Philip entra intempestivamente a la casa
- Jo jo jo... -dice Philip- Olvidé mi maletín...
Por poco descubre a su esposa Nina con la pichula de Donald en su boquita. Ella mantiene silencio, y sigue arrodillada detrás del mueble.
- ¿Y qué pasó con Nina...? ¿Para dónde se fue? -pregunta Philip
- Creo que dijo que iba a vestirse o algo así -disimula Donald
- Entonces te veo luego, tengo muchas cosas que preparar. La próxima semana es nuestro aniversario y quiero darle una sorpresa.

Nina, con el pene en la boca, se sonroja.
- ¡¡¡AH!!! Me alegro por ti... Eres un hombre con mucha suerte al tener una mujer tan maravillosa como Nina. -dice Donald
Nina tiene tomado por el tronco la verga de Donald, la sigue chupando.
- Sí, es cierto. Nos vemos luego pá -se despide Philip
Al retirarse Philip, Salen ambos de detrás del mueble.
- Vaya, eso estuvo muy cerca... Escúchame bien Donald, Philip nunca puede enterarse de lo nuestro, eso lo matería... Sabes, creo que esto ya no me está gustando -dicen Nina, mientras limpia de fluidos los borde de su boquita
- Oh, vamos. No digas tonterías, querida. Mejor ábreme bien esas lindas piernitas, o de lo contrario, Philip podría enterarse lo que su linda esposita hace cada vez que él sale a trabajar... -la chantajea Donald
- Tú no harías eso... -dice Nina, sonrojada, afligida, sabiendo que debe resignarse al deseo sexual descontrolado de su suegro hacia ella.
- No me tientes, linda. Ahora súbete a la mesa y abre esas piernas que quiero meterte bien la pinga. -le ordena Donald
Nina acata, Donald sumerje su verga en la vagina de Nina. La espalda de ella está sobre la mesa, así se apoya y tiene las piernas abiertas, sus pantuflas cuelgan de sus dedos y caen por el movimiento de las embestidas de la follada.
- Bien, ahora dime que esto no te gusta ¿eh? vaos, dilo, ¡¡dilo!!
- UGHH!! AH!... Oh.. NNMMM... -gime Nina
- Sí...! si... me gusta, ¡¡¡me gusta mucho!!! aahhh -gime Nina y acepta su debilidad por el sexo con su suegro.

- ¡¡AAGH!!
El sexo bien rico sigue. Ahora le toca estar montadita a ella. Sube sobre Donald y entrega su conchita con movimientos para la penetración.
- ¡UGH!
Donald la sujeta bien de la parte superior del culo a la altura de la cintura. Y la hace tirar más fuerte, su pene se erecta más y la folla para el goce de sus huevos.
- ¡¡AUGHH!!
Donald la pone sobre él, para que le de el culo. De sentones la concha de Nina hace que la penetración sea bien rica. Sus tetas rebotan, su culo es usado para el placer del sexo.
La leche sale y Donald la baña con su eyaculación. Le moja el interior de su conchita.
La siguiente semana, estaban Nina y Philip en una cena elegante en un restaurante.
- Philip... quiero que sepas que te amo, te amo mucho y tengo algo que contarte... -dice Nina
- Yo también te amo, querida. Dime
- Bueno, uff... estoy embarazada -sorprende Nina
Philip se sorprende, te toma la cabeza, no comprende
- Pero... eso no puede ser, yo soy esteril... -replica Philip
- Bien pues... Parce que no, querido... parce que no... -sentendia la juguetona de Nina mientras da un sorbo de su copa de vino.
FIN



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